jueves, 29 de agosto de 2013

Capítulo 38:


Narra _____:
No me esperaba que Nick se delatase, se le veía tan bien..., no le entiendo, al final le perdoné.
Cansada me siento en el sofá.
¿Qué pasa ahora con Niall?
No puedo estar así con él, es como estar jugando, y  es un juego, esto es serio, muy serio.
Me llevo el cojín a la cara, suelto un grito de rabia, ¿porqué me sigue queriendo? se largó, me fui con Nick.
¿Por qué está conmigo? No tendría que estar aquí, ni él ni yo, nadie.
El sonido de la puerta me hace salir de mis pensamientos.
Voy hacia la puerta, un poco torpe.
Al abrir, me encuentro a Niall.
-Lo siento, se me ha olvidado algo.
-¿Ah sí, el qué? Por que no he...
Antes de que pueda terminar, se acerca a mí, posa sus manos en mi cintura, rápido, se acerca a mí, posa suavemente sus labios con los míos, me siento como antes, recuerdo todo lo que vivimos esa semana en la montaña, esos días con mis primos, ahí fue cuando me enamoré de él, cuando me hizo sentir todo lo que al besarle recuerdo.
Lentamente va alejando su cuerpo del mío.
-_____, quiero pasar el resto de mi vida contigo.
-Niall, por dios, tengo 18 años.
-No tonta-Susurra a mí oído-, puedo esperar, pero mientras tanto te necesito cerca.
-Nial..., eres muy dulce conmigo...
-Como para no serlo, es imposible no serlo, siendo tú...
Bajo la cabeza, miro nuestros pies, perfectamente entrelazados.
-Eres genial, te quiero.
Vuelvo a subir la mirada, le tengo que decir lo de mi enfermedad, es ahora el momento, tiene que saber que moriré pronto.
-Niall, verás...
-Shh, relájate, quitate las angustias, ahora solo estamos tú y yo, no te dejaré.
-Niall, no es tan fácil, por qué...
-Shh-Me calla poniendo sus labios con los míos, tenerle así, conmigo, me hace feliz, subo las manos tocando toda su espalda hasta llegar al pelo, empiezo a tocárselo.
-Niall, creo que deberías irte-Digo separándome de él.
-Sí, Claire me estará esperando, mañana te veo, ¿vale?
-Vale, hasta mañana.
No quito su mirada de él hasta que sale por la puerta, una amplia sonrisa decora mi cara, sí, Niall me ha hecho cambiar, de estar mal por Nick, a desear vivir lo que debo.

A la mañana siguiente, voy a salir a dar una vuelta, a la salida me encuentro con Mitch, intento esquivarlo, pero me llama.
-Eh, _____, espera-Me para en la puerta del ascensor.
-Hombre Mitch-Saludo sin ganas.
-Mira, ayer vi a Niall aquí, ¿qué pasó?
-Em... nada, solo que... vino a por una cosa.
-¿Ah sí? Cuando salió estaba muy contento, y salió sin nada.
-Ya..., es que, pues ya sabes, vino a por... ¡un chiste!
-¿Un chiste?
-Sí, se lo conté, y se le olvidó, le hizo mucha gracia-Se abren las puertas de el ascensor, voy a entrar, él para la puerta.
-Bien, en ese caso, ¿quieres venir cenar a mí casa?
-No, no quie... no puedo, lo siento.
-¿Por qué?-Aprieto el botón del ascensor.
-Por que... ya he quedado a cenar, lo siento-Se mete conmigo en el ascensor.
-¿Con quién?
-Con... una amiga y un amigo.
-Ah, entiendo.
Nos quedamos los dos en silencio, ¿a qué viene este interrogatorio? Que yo sepa nunca fuimos amigos, por fin bajamos.
-Adiós Mitch-Me despido.
-Adiós _____, nos vemos mañana-No le respondo.
Al salir a la calle, me olvido de todo el estrés, sonrío, no sé porqué, pero lo hago.
Me siento en un banco, hace un poco de frío, saco mis guantes del bolsillo.
Apoyo mi cabeza en mis manos, empiezo a pensar, ¿qué hubiera pasado si nunca hubiera habido un intercambio en mi colegio? Supongo que no estaría aquí, si no con Penny, Alice y Mitch.
Pero, todo esto, Niall, Irlanda, es gracias a Dios, ¿qué sería de mí? Creo que sería una mierda, seguramente no hubiera cogido tanto cariño a mis primos, y eso me ayudó a cambiar, los ojitos azules de Jacob, ¿qué será de ellos? al último que vi fue a Louis, ¿y los pequeños? Vuelvo a sonreír al recordarles, esos días, esos fueron lo que me hicieron así, los echo de menos, daría cualquier cosa por revivir esos días.
Vuelvo a la realidad cuando mi teléfono empieza a sonar, lo saco dificilmente de mi bolsillo, al ver la pantalla sonrío.
-Hola Niall-Saludo.
-Ese gorro naranja te queda muy bien-Asombrada, me levanto, miro a mi alrededor.
-Gracias, ¿dónde estás?
-Quédate exactamente donde estás-Cuelga el teléfono.
Hago caso, estoy algo nerviosa, ¿dónde está? No veo a nadie, solo a un señor que pasea a su perr...
Me pego un susto grandísimo cuando noto que alguien me coge por la cintura desde atrás, rápida me doy la vuelta.
-Incluso de cerca te queda bien el gorro-Nos sentamos en el banco.
-Gracias, ¿qué haces aquí?
-Nada, iba paseando, he visto a una chica fea con un gorro chulo-Bromea.
-¡Oye!-Le riño.
-Jaja, que es broma, no eres tan fea, dentro de lo que cabe.
-Eres imbécil.
-¿Ah sí?
-Sí, eres imbécil-Digo sonriendo, miro a sus grandes ojos, es tan... él.


P.D: Todo llega a su fin, dentro de poco terminará.
P.P.D: ¡Felicidades Liam Payne!

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