sábado, 6 de julio de 2013

Capítulo 23:


Narra _____:
Noto que alguien me empuja en la cama, abro los ojos lentamente, veo a Maurice, está nervioso.
-_____, tienes que cantar, arriba.
Bien, ahora es cuando empieza la actuación, muevo los labios, y hago como si no pudiera hablar.
-¿_____? ¿Qué haces? no seas tonta.
Sigo haciéndolo, hablo bajito.
-Estoy afónica Maurice, ayer grité demasiado
-Joder _____, ¿ahora qué hago? bah, da igual, vístete, rápido.
Sale de la habitación, entro en el baño y me cambio de ropa.
Salgo, y entra Maurice.
-Vamos.
Me agarra el brazo y salimos del hotel, el sitio no está lejos, la entrada es morada, la puerta azul, entro, todo es amarillo, miro a mi alrededor, pero Maurice aprieta mucho.
-Maurice, relájate y agarra menos fuerte.
Me mira, y sonríe, él no es así, no sé qué le habrán hecho o dicho, para que lo haga, pero él no quiere, entramos en una sala y está Anthon.
-¡Gusanita!
-¿Que haces aquí?-Mierda, he levantado la voz, pero estoy asustada.
-Ah, eso es sorpresa, ahora tienes que cantar para unos señores, serás una artista.
Miro a mi alrededor, hay una puerta sola, si salgo corriendo, tengo oportunidades, pero luego está la puerta de fuera, la de la calle, esa tendrá llave, lo voy a intentar, pongo una sonrisa para que piensen que estoy tranquila, empiezo a tatarear.
-Hija, es para hoy.
-Sí, tengo que calentar la voz.
El señor de la puerta está distraído con el móvil, es mi momento, tiro el micrófono al suelo, y salgo corriendo, tengo ventaja, el susto del golpe me da tiempo, pero no demasiado, no paro de correr, llego a la puerta de fuera, cerrada, me lo temía, ¿ahora qué hago?
Miro un montón de llaves a mi derecha, empiezo a probar, noto los pasos de los demás cerca, no tardarán en llegar, ¡ya la tengo! abro la puerta, pero ellos ya están en la sala.
-¡No!-Grita Anthon-¡Ve a por ella!
Salgo y cierro la puerta, mantengo un poco, y salgo de ahí, me uno a la multitud.

                                                               ***

2 días después
Narra Niall:
-Copenhague, hayá vamos-Digo saliendo del avión.

Salgo del aeropuerto, veo un cartel enorme con el nombre de la ciudad: "COPENHAGUE"
Es enorme, muy grande, a la derecha veo una caseta, ¿morada? hay gente entrando y saliendo, a lo mejor es un puesto de información
Entro ahí, nadie me hace caso, me acerco a un tío.
-Perdone, venía a buscar a una persona.
-Genial, has venido al sitio ideal, encontramos a quién nos proponemos, solo te costará...... trescientos.
-¿Perdón?
-Pero por ser rubio, ojos azules, doscientos.
-¡Venga ya!
-Pero por ser así de regateador, y eres bueno, cincuenta euros.
-Bueno...-Saco de mi cartera el billete, pero me detiene.
-Te lo dejo gratis, ¿quién te interesa?
-Una chica
-Oh, ligón el Rubiales.
-Sí, bueno, se llama _____, es bajita. pelirroja, muy guapa...
-Ah, me suena esa chica, este chico te ayudará.
Agarra el brazo a un tío me suena, pero no estoy seguro, al verme se asusta al principio, luego sonríe.
-Hola buenas, me llamo Mau....
-Se llama Bob-Se adelanta el otro señor.
Sonrío, pero ese tío me suena, mucho, aún no se de qué, pero lo averiguaré.
-Hola, yo me llamo Ni... Nano, me llamo Nano.
-Encantado-Me estrecha la mano.

Ando con las manos metidas en los bolsillos, con la cabeza gacha, no creo que vuelva a ese sitio, no me da buena espina, hice bien en mentir con mi nombre, a ese tío yo le conozco, me da rabia no acordarme, debería hacerlo.
Se está haciendo de noche, y empieza a llover, me meto debajo de un techo, pero estoy empapado, me seco un poco con las manos, pero paro al ver a una chica pelirroja, salgo corriendo hacia ahí, se mete en un taxi, y se aleja de mí, me quedo bajo la lluvia, mirando como desaparece mi última oportunidad de verla.

Narra _____:
Montada en el taxi, con las manos temblando, cierro los ojos, fuera está lloviendo, algo me dice que mire atrás, pero no lo hago, solo recordaré, y no quiero, al final me he quedado sola, nadie ha venido a por mí, dentro de unos días me iré, apoyo mi cabeza y pienso en Niall.
No ha venido a por mí, fue el único al que llamé, y ahora estará en Alemania, pensando qué hacer con su vida, mientras yo estoy aquí atrapada, sin nadie al que llamar, no tengo móvil, y no existen las cabinas telefónicas en este país no tengo manera de hablar con nadie, y Niall, el único en el que confié no ha venido a por mí.

***
No sé si hacerlo, pero si no lo hago puede que no lo haga en la vida, respiro hondo, cojo fuerzas,  abro la puerta azul, está cerrada, me lo temía, me apoyo en la puerta, y respiro hondo, algo me llama la atención, un pelo rubio inconfundible, está aturdido, da vueltas sobre sí mismo hasta que se para en mis ojos, achino un poco mis ojos, para ver mejor, no me puedo creer lo que estoy viendo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario