sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 5:


-¿Dónde estabas?-Me pregunta enfadado mi padre.
-He ido a bajar la basura-Improviso.
-Ya claro-Mira la basura, sigue llena-¿Pretendes que me lo crea?
-Papá, puedo explicarlo.
-Pues empieza.
Se sienta en una silla, mi madre a su lado, estoy sola, es uno de los inconvenientes de ser hija única.
-Pues verás-Pienso qué decir, cuando pienso en por qué no estaban ellos en toda la semana-¿Dónde estabais vosotros?
-Eso no importa, dónde estabas.
-Eso no importa-Le imito.
Se levanta.
-_____ _____, o me dices dónde estabas o te castigo para toda tú vida.
Vale, no quiero que me castiguen, no quiero pasarme la vida en mi casa.
-Estaba por ahí.
-¿Con permiso de quién?
-Si no estabais no podía hacer nada.
-¿Y para qué te compro un teléfono?-Sube el tono de voz.
-Papá, si no estabais, no quería molestaros.
-Ya, será por molestar.
-Papá, te estás pasando.
-¿Qué me estoy pasando? ¿Lo dices en serio? Mañana, digo, todas estas semanas que no hay colegio tú vida será: Desayunar, montaña, comer, estudiar y dormir, nada más, y ya me voy a la cama.
Se levanta, tose y se va, mi madre se me queda mirando.
-_____ cariño, no te preocupes, está mal.
-No, no está mal, me odia, y yo le odio.
-No, no le odias, lo está pasando mal.
-Sí, sí que le odio, le caigo mal, buenas noches.
Me voy a mi cuarto, me pongo el pijama, menuda mierda, mi padre cabreado, las próximas tres semanas serán las peores, mi cumpleaños lo pasaré sola, mañana empezaba a mis excursiones esas raras.
Oigo cómo hablan mis padres en su cuarto, y después de unos tres minutos entra mi padre por mi puerta, se sienta en mi cama, yo a su lado, me arrepiento, no odio a mi padre, le quiero, y él no me odia.
-_____, lo siento, no debería haberme puesto así, verás...
-Papá, no hace falta que te expliques, soy yo, debería haber llamado o algo, pero no pensé en eso, solo en mi.
Mi padre me sonríe, miro su barba, de pequeña la tocaba porque pinchaba, hace mucho tiempo que no estoy sola con mi padre.
-No, teníamos que haberte dicho esto desde el principio, para que lo supieras.
Sus ojos empiezan a ponerse rojos, pero no llora, me abraza antes de todo.
-Papá, no es nada grave verdad-No contesta, me salen las lágrimas-¡Verdad!
-Hija, ¿te acuerdas de que estaba enfermo? Bueno...-Respira hondo, se rasca los ojos, me mira-Me detectaron cáncer, en el corazón, no nos veías en casa por que tenía que estar en el hospital, hoy nos han dicho que no pasaré de esta noche, deberíamos haberte avisado antes, pero esta noche será la última, quiero que tengas esto-Abre la mano, hay una ¿púa? No sé, con las lágrimas en los ojos no lo veo bien, mi padre va a morir, ¿cómo?-Es una púa de guitarra, quiero que la tengas, que encuentres su significado, yo ya lo encontré.
-Papá-No puedo hablar, le abrazo-No sé tocar la guitarra, no sirve para nada.
-A mí me sirvió mucho, me la dio mi padre, con esto encontré a tu madre, se me perdió y ella la encontró, en vez de quedársela me la devolvió, tú encontrarás otro sentido-Tose-Pero nunca la pierdas, y ella te guiará. Te quiero.
Me abraza, le abrazo, pienso en él, de pequeña le veía más, me cogía, me llevaba a caballito, me compraba chuches si le hacía un masaje, pero no sé cómo empezamos a distanciarnos, él empezó a trabajar, y yo a ir demasiado con los del colegio, y nuestro lazo se rompió.
-Pero no quiero que, cuando me valla, te pongas mal, debes cuidar a tú madre, reemplazarme.
-Pero papá, no puedo, nadie puede reemplazarte.
-Inténtalo. Por mí.
Le miro, le sonrío. Me mira, me sonríe.
-Lo haré-Digo secándome las lágrimas.
Le abrazo, será el último abrazo, y quiero que sea especial, le abrazo con todas mis fuerzas. Le oigo el corazón, late despacio, está cansado, mejor le dejo descansar, aunque ya lo hará para siempre.
-Te quiero _____, no lo olvides.
Me da un beso en la cabeza y se va, me gustaría pasar la noche con él, pero no puedo, según la Iglesia, pasará a un mundo mejor, pero yo quiero que esté aquí, con mamá, con migo, prometo ser mejor persona, si hay algo ahí arriba, que sea bondadoso, necesito a mi padre.

-_____, si quieres puedes quedarte aquí-Dice mi madre.
-Pero sé que quieres que vaya.
Y también sé que necesita estar sola, ya no me insiste más, mi padre murió esta mañana, no quería funeral, solo que los conocidos cercanos y familia fuésemos, pero dijo que quería que fuera el día de su aniversario, dentro de mucho tiempo.
Salgo por la puerta, con la cabeza gacha, no me salen las lágrimas, pero nada me podría alegrar. Nada.
Cojo el autobús, el bosque está bastante lejos, apoyo la cabeza, no puedo quejarme, hoy he dormido bien, no tengo ganas de escuchar música, eso sí, me gustaría hablar con alguien ahora.

He llegado de las primeras, no conozco a nadie, el profesor no ha llegado, giro la cabeza. Hay alguien.
¿Puede ser Niall? Es rubio, alto, ojos, desde aquí se ven azules, sí, tienes que ser él. Me acerco lentamente, y llego a su lado.
-Hola Niall.
Da un salto.
-Hola _____-Dice un poco asustado.
-¿Sabes a qué hora va a venir el tío ese que nos va a enseñar a subir una montaña? ¿No es de locos? ¿Quién no sabe subir y bajar una montaña?
-Sí, es de locos.
Me río, vagamente, en ese momento llega el que sería nuestro profesor, se pone en medio de todos, y silba para que atendamos.
-Hola a todos, yo seré vuestro... cómo decirlo, profesor, pero no me gusta usar ese término, tan solo sois unos años menores que yo, puedo llegar a ser vuestro amigo, pero no me toquéis mucho las narices, mi nombre es Zayn Malik, y vamos a hacer unas caminatas, muchos pensaréis que es una tontería, eso pensaba yo, pero todos los años alguien se pierde, y para eso estoy yo-Hace una pausa-Así que manos a la obra, primero ir cada uno por vuestra cuenta, en serio, cada uno solo, no quiero ver a nadie con nadie, y que veáis el bosque. Os doy 10 minutos, cuando suene mi silbido venís, disfrutad.
Se sienta en una roca, nadie reacciona, hasta que un chico se empieza a mover, empezamos a reaccionar, Niall desaparece. Ir solos, que rollo, empiezo a andar, montaña arriba, solo veo árboles, meto las manos en los bolsillos, toco algo, lo saco. La púa.
La veo, es roja, dura, supongo que será de las buenas, me siento en una rama de árbol grande que se debe de haber caído, la miro detenidamente, es bonita, es un rojo de color... esperanza, al menos a mí me lo parece, miro el reloj, empiezo a bajar, pero me paro hay una persona moviendo las manos, me escondo detrás de un árbol robusto. Niall.
Mueve los brazos, con la mano derecha de arriba a abajo, y la otra la mantiene en el aire, moviendo los dedos. Me ve. Me escondo rápidamente detrás del árbol, me a visto, parezco una estúpida.
-¿Disfrutas espiándome?-Pregunta.
Salgo de mi escondrijo, dejo todo mi peso sobre una pierna, me cruzo de brazos.
-No te espiaba, solo que... pasaba por aquí, y estabas.
Me mira la mano donde está la púa, la meto deprisa en el bolsillo.
-Bueno, creo que podemos llegar hasta abajo los dos, nadie se va a enterar.
Le sonrío.
-Vale.
Vamos andando, sin mirarnos.
-¿Hoy vas a ver a Harry?
No lo había pensado, supongo que no, estaré en casa con mi madre.
-No creo, asuntos familiares.
-¿Qué tipo de asuntos?
Niall es muy amigo de Harry, y supongo que será como contárselo a él.
-Niall, es difícil, esta mañana, mi padre...-No puedo terminar, pero lo capta.
-No te preocupes, sé por lo que pasas, yo... soy huérfano.
-No lo sabía.
-Porque nadie lo sabe, nadie excepto tú.
Me sonrojo.
-Ya estamos llegando-Dice.
Me paro en seco.
-Sé lo que hacías con las manos-Digo-¿Me enseñarás algún día?
-¿A tocar la guitarra? Bueno, podría enseñarte alguna canción, con tú púa todo saldrá bien.
-¿Por qué lo dices?
-¿Estarás de broma? Esa púa, era la de Kurt Cobain.
-¿Kurt Cobain? Ah... me suena.
-Era el mejor guitarrista del mundo entero.
Llegamos, y somos los primeros.
-Todavía no he silbado, además ibais juntos, pero no pasa nada, si lo decía por que me aburría.
Ese chico era alto, pelo negro, ojos marrones, creo recordar su nombre, Zayn, sí, eso es.
-Ya, bueno... ¿Zayn?-Dice Niall.
-Encantado, ¿Tú?
-Niall, Niall Horan, y ella es _____, _____ _____.
-Encantado-Se estrechan la mano, a mí me da dos besos.
Se levanta, se mete dos dedos en la boca y sopla, suena un silbido fuerte, en menos de dos minutos aparece gente, se empieza a llenar, y el chico empieza a hablar, Niall se ha ido. Estoy sola.
-Bueno, me alegro de que nadie se haya caído, ni que os hayáis perdido, estoy orgulloso, ahora, os esperaré en la cima de la montaña, y ahí os veo, salir en cinco minutos.
El chico ese desaparece entre los árboles, la gente empieza a andar, creo que nadie piensa subir en cinco minutos, así que decido, esta vez, encabezar yo esta marcha.
Empiezo a andar, y noto que la gente me sigue, pero estoy sola.
La subida cada vez es más costosa, me raspo con las zarzas, las hojas y demás. Consigo coger un ritmo convincente, y, sin siquiera darme cuenta, estoy arriba, no soy la primera, veo al rubio, sentado, le da el sol en la cara, me acerco y me siento junto a él.
Le imito, me siento, de manera que me da el sol en la cara, es muy raro, estamos tan cerca, pero tan lejos a la vez.
Le miro de reojo, quiero irme, pero quedarme, necesito que me hable, me siento sola.
-¿Me enseñarás?-Repito.
Me mira, me sonríe.
-Claro, lo haré.
-Podríamos empezar ahora.
Me sonríe.
-Bueno, no es tan fácil, te puedo enseñar alguna canción, una que te guste.
-¿Has compuesto alguna?-Pregunto.
-Bueno... sí.
-Podrías... ya sabes. Me gustaría escucharlas, o leerlas.
-Sí-Dice sin rodeos.
Me sonrojo, no me esperaba esa respuesta, pensaba que se negaría un par de veces hasta aceptar, pero me equivoco, el rubio es un chico directo.

P.D: Me gusta para el siguiente :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario